ELIZABELL healing tales

historias que inspiran, mensajes que sanan


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Te recordaré sin memoria

Nos escogimos desde el comienzo; donde no existía ni principio ni final.

Pactamos con nuestros corazones las cláusulas de un contrato que nos entrelazo más de una vez, en más de una vida, con muchos más rostros de los que podemos recordar.

Nos vimos una y otra vez a través de los siglos, de la historia, de la Iliada y la Odisea, de Schopenhauer, de la edad media y del renacimiento, del expreso de oriente, de los lagos y los crepúsculos, de la vida y de la muerte, de los felices años veintes. Tu y yo, ondulando y navegando la existencia juntas sin memoria.

Fuimos hombres, mujeres, niños y ancianos, amigas, combatientes, pero sobre todo hermanas. Reinas de papel, esclavas con trono, sacerdotisas sin fe, campesinas y místicas. Fuimos todo y nada. Verdugos e inocentes a la vez.

Y en esta vida las almas esquivamente unidas se encontraron nuevamente. Perfecta sincronía del espíritu que cuando menos espera reconoce lo que siempre estuvo esperando. Almas perfectas; poniendo el escalón y el peldaño que la otra necesitaba en su devenir. Almas perfectas. Perfectas amigas, perfectas en la tesis y en la antítesis. Perfectas a la luz del sol, del resplandor y de la sombra. Tu y yo, imperfectas en la vida y perfectas en la evolución.

Hoy, mi alma grita de nostalgia al recordarte. Tu recuerdo permanecerá en ese lugar sagrado que le corresponde. No el recuerdo salpicado por la vida y embestido por el destino. Permanece intacto el recuerdo noble y lejano de cuando fuimos perfectas. En perfecta simbiosis, en perfecta alquimia, en perfecta hermandad por voluntad propia; pura, solida e indivisible. Fuimos felicidad en su máximo reflejo dentro del nido de la amistad en el vértice de la vida.

Hoy, el contrato sagrado que conocemos ha culminado. Sumamos y multiplicamos las bendiciones de la amistad en profundas y felices experiencias compartidas que han sido grabadas para siempre en nuestros corazones. Cumplimos cada acuerdo hasta el final, sin reservas, sin sumarios, sin pólizas, ni garantías. Ahora nuestro relato hace parte de los registros sagrados en los libros del tiempo. Dos vidas unidas en infinitos instantes por hilos invisibles. Escogimos encontrarnos una vez más con el fin ultimo de despedirnos sin adioses ni despedidas, ni obituarios.

En este episodio nuestras miradas se levantan hacia horizontes divergentes y antes de partir nos obsequiamos el tesoro que cada una descubrió para si misma: la libertad. Somos libres de todo aquello que nos antecede, incluyéndonos. Volaremos sin limites, sin fronteras, sin puntos cardinales, porque en nuestra conciencia estos también dejaron de existir.

Té libero como la flor al polen, como los ríos al mar como el nacimiento a la vida, como la nube a la lluvia, como el todo a la nada. Como tú a mí.

La imagen de un postal regalada con el alma y recibida con el corazón, ha quedado impresa con tinta sagrada omnipresente en el jubilo de mi existencia. La distancia y el silencio, serán el sacrificio. La reflexión y el auto conocimiento serán el antídoto. Solo al separarnos nos volveremos a encontrar. Solo al separarnos desde la conciencia nos encontraremos nuevamente en unidad.

El tren de la vida nos espera querida hermana! No hay tiempo que perder ni maletas que cargar.

En mi viaje te recordaré siempre, aun sin memoria.

Gracias, Gracias, Gracias!

Escrito por Yliana R.B.
De la serie ¨Mensajes de Elizabell¨
Abril 17 de 2015


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No todo lo que vuela se eleva

Piensas que volarás muy lejos?

Cuando veo tu rostro siento la mirada del triunfo anticipado sin pagar el precio y, la sonrisa del ego embalsamada en la inexperiencia de tus años.

Anticipas un vuelo fortuito sin saber que nada se eleva si carece de propósito.

La juventud hace que tus sueños parezcan invencibles. La experiencia confirma que serán invencibles solo si sobrevives la tormenta. El futuro murmura que ni siquiera conoces aún tus verdaderos sueños.

La edad de la ilusión es diferente para cada hombre. Para unos comienza antes de su tiempo y para otros nunca acaba. En la edad de la ilusión te dejarás deslumbrar por tesoros de arcilla e ídolos de origami. Pensarás que los grandes rótulos anteceden tu bello nombre. Creerás que eres el lugar donde estás, en vez de saber que ningún lugar es igual a ti. Tu verdadero ser se perderá en los laberintos de la apariencia y la banalidad. Desfigurarás tu rostro por tratar de encajar y venderás tu alma comprando aceptación. Confundirás el pago con la moneda, y el fruto con la siembra.

En la madurez sabrás que a ningún lugar que valga la pena se llega por casualidad. La imperfecta sincronía del ser nos lleva a donde corresponde para confrontarnos con nuestro propio reflejo.

Cuando se emprende el vuelo, la primera parada será una caída.

Al seguir intentando, la segunda parada será el deseo de retornar a casa.

Si continuas en tu empeño de volar, es posible que en la tercera parada encuentres una profunda crisis de la existencia.

Si aún no te has rendido se te premiará, con una nueva y más profunda caída.

Entonces, solo entonces si aún quieres levantarte y seguir avanzando, se abrirán las alas del espíritu. Los recuerdos encontrarán su camino hacia tu conciencia.Y si te acompaña la suerte y la fortuna, no volarás! en cambio te elevarás para encontrarte con tu destino.

Escrito por Yliana R.B.
De la serie “ Elizabell Poemas para Sanar”
17 Mayo de 2015


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UN RETORNO

Retorno a ti sin apellidos, ni nombres
Sin títulos, ni tierras,
Sin nada y pleno a la vez.

Retorno a ti como el pájaro al nido
sin razones, sin cadenas
sin motivos y sin memoria.

Quisiera esquivar las filas y los peajes por venir
pero mi corazón sabe que solo retornaré a ti,
cuando se hayan acabado los rostros
cuando no queden más máscaras.

Retorno a ti como el aire al respirar
sin dudas, sin miedos
sin doctrinas y sin velos.

Retornaré solo cuando el fuego encuentre a la lluvia,
cuando el aire destile el agua y cuando la tierra congele la llama.
Solo en tu llamado, estaré en tu presencia.
En tu palabra encontraré mi camino a casa.

Desnudo, sin cargas y sin deseos
cuando amanezca de noche y oscurezca de día
cuando el pasado se anticipe al futuro y
el presente sea tan solo un recuerdo, retornaré!

Dejaras de observar mi existencia desde las estrellas
y me honrarás albergando mi alma en tu lecho sagrado.

Miles de vidas y un solo retorno.

Retornaré cuando tu lo decidas
cuando el sol escape a la noche y
cuando yo me desvanezca a mi misma.

De la serie Mensajes de Elizabell
Escrito por Yliana R.B
Abril 23 de 2015


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HE CAMBIADO

HE CAMBIADO

Pensé que era tan fuerte como el acero y hoy me derrito ante tu llanto.

Imagine vencer mil enemigos con espadas de astucia y cañones de audacia. Hoy se que tan solo sigo venciendo mis miedos, y que para hacerlo tuve que dejar a un lado el pesado escudo que cargue por tantos años.

En el pasado deseaba con ansiedad grandes travesías.Hoy las vivo sin buscarlas siempre añorando el retorno a lo sencillo, a lo básico.

Ayer te busque en la calles recónditas, en los rasca cielos mas altos, en manantiales profundos y en largos ocasos.

He cambiado. Ahora te siento aquí, tan cerca, donde siempre has estado.

Mis grandes ojos negros abiertos como nunca; pero ya no veo sombras, o falsos ejércitos, ni enemigos verdaderos, tampoco los imaginarios.

No veo tu forma, ni tu figura, ni si eres alto o delgado. Te veo a ti.
Veo tu vulnerabilidad que se abraza con la mía en sagrado pacto.

Antes me atraía la roca inmutable y la tierra firme. Hoy me rindo ante la locura del viento con sus brisas y también con sus tormentas. Me apasiona el agua impredecible que recorre las corrientes del tiempo con delirante encanto.

Antes vivía pendulando entre un futuro incierto y un incomprensible pasado. Hoy presente en cada momento.

Hola? Estas aquí? Te confieso que he cambiado.


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Cuando el alma pierde su inocencia

Solo una vez en la vida se pierde la inocencia. No se pierde progresivamente, ni de a poquitos. La inocencia no es algo que se desgasta como todos los otros cartuchos que se van quemando y agotando en el transcurso de la vida. En el instante previo a nuestro aterrizaje en este mundo, se nos equipa de un pequeño bulto cuyo contenido vasta para que valga la pena nuestra permanencia en la sala de espera dentro del infinito e ilimitado aeropuerto de la existencia. Aterrizamos aturdidos del viaje milenario y cuando abrimos ansiosos nuestro equipaje para descubrir aquello que nos acompañará en el viaje, vemos que no hay nada a excepción de una nota. 

Abrimos la nota que ha sido escrita con la majestuosa tinta de la voluntad divina, cuyo poder absoluto se manifiesta al convertir en realidad de manera instantánea el mensaje cuando es leído.

“Te acompaña la inocencia que perderás algún día y no recordaras quien eres, para que puedas recuperarla solo el día que sin memoria te acuerdes e ella.”

Extracto de Elizabell Cuentos Para Sanar.

Parte II: El Corazon Sagrado

Elizabell.