ELIZABELL healing tales

historias que inspiran, mensajes que sanan


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Esta fría noche

Hoy,

Mi corazón se siente más frío que esta fría noche.

Lo atraviesa un témpano de hielo,

cien veces más grande que mi misma.

No hay travesía que me descongele

de este paralizante sentimiento.

 

Hoy,

Mis pasos se sienten mas pesados que la tierra.

Los sosiega un álgido desafecto,

cien veces mas extenso que la ausencia.

No hay ilusión que me consuele

de esta equívoca indiferencia.

 

Que fría es esta noche,

dibujada de escarcha que añora

y de viento que lamenta.

Se sigue congelando en mi el anhelo,

anhelo profundo que aun no encuentra su nombre.

¿A quién le miento? Si yo no se vivir en el invierno.

 

 

Yliana R.B.

24 de Agosto de 2017

De la serie: Poemas para sanar


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Adiós vs soltar

Duele decir adiós,
pero es mas difícil soltar.

Decimos adiós a lo que ya cumplió su ciclo,
a lo que se consumió en su propósito,
a aquello que fue para llegar al punto de no ser más.

Soltamos lo que se ancló en la mitad para nunca avanzar,
lo que no terminó de consumarse, lo inconcluso,
aquello que comenzó para no ser jamás.

Decimos adiós a los que alguna vez amamos,
soltamos aquello que nunca pudimos abrazar.

El adiós se eleva en un ¨hasta siempre.¨
El soltar se ahoga en un ¨hasta nunca.¨

Si! Duele decir adiós,
Pero es más difícil soltar.

Soltamos lo que aún deseamos,
lo que nos resistimos a ver partir.
Soltamos el humo que nunca fue hoguera.

En el adiós agradecemos el camino recorrido,
miramos hacia atrás sonriendo,
y con reverencia despedimos el ayer.

Soltamos los caminos que no terminaron de cruzarse,
lo que como el aire se nos escapo,
y con desapego renunciamos al mañana.

En el adiós se despide la magia, en el soltar se despide a la ilusión.

Que difícil es soltar porque para poder soltar de verdad,
tenemos que soltarnos a nosotros mismos.
Yliana R.B. 
26 Mayo de 2017


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Soy una buscadora

Soy una buscadora

Hoy, piso asfalto que me conoce por primera vez.
Recorro calles con las que no tengo historia,
esquinas que no recuerdan mi rostro.
Camino nuevos pasos sobre una alfombra tejida en el instante.

No hay vacío, desolación, ni añoranza.

Soy una buscadora insaciable.
Busco atardeceres rosados y amaneceres de cobre.
Busco conversaciones sin formato, sin fecha de vencimiento.
Busco la piedra en la roca y la gota en el agua.

Soy una buscadora insaciable.
Busco en las profundidades y no en la superficie.
Busco tus relatos, sin ediciones, filtros ni reservas.
Busco tus secretos, aunque los hayas sepultado.

Busco la vida, no la espero sentada.
Para encontrar lo que busco dejo de buscarlo.

Soy una buscadora de historias.
Debo desafiarme para encontrarlas,
debo abrirme para recibirlas,
debo callar para oírlas,
pero debo haber vivido para escucharlas.

Para encontrar lo que busco dejo de buscarlo.
Para vivir la vida, dejo de anticiparla.

Soy una buscadora insaciable.
Busco inspiración en cada asfalto, en cada calle, en cada esquina.
Pero solo cuando dejo de buscarla, aparece como en un sueño;
sin preámbulo, sin lógica, sin tiempo.

Escrito por Yliana R.B.
De la Serie ¨Poemas para Sanar¨
19 Abril de 2016