ELIZABELL healing tales

historias que inspiran, mensajes que sanan


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Un dolor ajeno

Me fumo ese dolor que no es mío.
Creí haber perdido,
hoy entiendo que nada.
Salivo lagrimas ajenas.
Vértigo en lo alto del abismo.
Creí haber amado.
No es amor aquello.
Me revienta tu dolor.
Al no haberlo vivido
no he vivido lo suficiente.

Dolor que como el incienso,
ascendió trepando desde el averno.
Azar que tiñe al destino de tragedia.
Creí haber deseado.
No es deseo aquello.

Me perfora tu pasado.
Al no conocerlo corrupto
te conozco escasamente.

Una bocanada de recuerdos prestados
arden en mi esqueleto.
Un amor que no es mío.
Sufro tu perdida,
anhelo esa piel tatuada de mí.

La campana de la muerte
interpreta tu condena.
La mía? No poder
seducir fragmentos.

En tu dolor se asfixian mis deseos.
Tus palabras me recuerdan
que ya dejaste de existir y
yo aún, no he muerto.

 

Escrito por: Yliana R.B. 30 Abril de 2017


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Sólo un café . . .

Sólo un cafe . .
Quiero tomarme ese café nuevamente.
Puede ser el primero o el último, jamás lo sabré.

Sentarme frente a un rostro desconocido, casi anónimo.
Escuchar por primera vez ese relato que aún no conozco.
Sorprenderme con una trama que no puedo anticipar.
Reírme de anécdotas que aún no me han hecho reír.

Quiero dejarme llevar por el tiempo sin medir el silencio.
Dejarme seducir por una conversación sin índice, ni prologo.
Quiero ser sorprendida por tus pensamientos,
emboscada por gestos que no logro descifrar.

Quiero tomarme un café donde no conozca ni el principio, ni el final.
Disfrutar de cerca tu mirada por primera vez.
Sentir como pavoneas tus alas cuando te acercas a mí.
Dejarme envestir por tu intención que no logrará esconderse.

Quiero sentirme atrapada por ese café una vez más.
Sentir que no quiero partir aunque no me corresponda estar ahí.
Ser yo misma; deleitándome en un eterno dialogo.
Expresarme sin esfuerzo, sin cautela, sin respuestas.

Quiero sentarme expectante,
no tener la certeza de que vas a llegar.
Quiero perderme en esa primera sonrisa,
no saber que me vas a amar.

Brindo por las primeras veces de todo lo que acontece.
No tenerte, no haberte tenido, no quererte tener.
Un café que puede ser tu bautizo o mi confirmación;
tu perdición o mi gloria.

Un café para los osados que atraviesan solos
el impredecible campo de la conquista.
Un café que nos llevara a la nada o al todo
y en el mejor de los casos a una plácida amistad.

Un café, un sólo café
Sin antecedentes, ni expectativas.
Sin pasado, ni futuro.
Tan sólo un café en mi ahora, en tu presente.

Y si el destino se encuentra de humor,
tal vez decida quedarme lentamente;
sólo mientras no te conozca lo suficiente,
sólo mientras no recuerdes mi nombre,
ni mi rostro, y mucho menos mi poesía.

Seré tuya mientras dure el cafe.
Escucharé a tu corazón en cada palabra,
comprenderé cada énfasis, cada intención.
Amaré tu vida; cada relato épico y
cada rincón ordinario.
Sonreiré cuando me hables de tu gran amor
y yo, en cambio no te hable del mío.

Te amaré porque así lo he decidido.
Un amor que dura un café.
Querrás ocultarte, pero fallarás.
No podrás tenerme porque al llegar al cafe dejaré de existir.
No me retendrás porque mi libertad al igual que el humo no se puede contener.
No podrás evadirme porque seré el espejo de tus anhelos y la voz de tus deseos.
No me abrazarás porque mi piel al igual que mi corazón se encuentran muy lejos de aquí.

Podrás escucharme, sentirme e inclusive conocerme porque ninguna verdad escapa
a lo que tiene un final.

Observarás cada detalle de mi rostro pero no lo podrás recordar.
Escucharás mis palabras resonar, deseando no sentirlas en ti.
Me iré justo en el momento en que hayas decidido quedarte.
Me confesarás lo inconfesable porque como el viento, llegué y me fui.

Solo un café entre tú y yo
Inédito, sagrado, finito.

Escrito por: Yliana R.B. Serie: “Amores Perdidos” 14 Feb 2016.