ELIZABELL healing tales

historias que inspiran, mensajes que sanan

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Soy una buscadora

Soy una buscadora

Hoy, piso asfalto que me conoce por primera vez.
Recorro calles con las que no tengo historia,
esquinas que no recuerdan mi rostro.
Camino nuevos pasos sobre una alfombra tejida en el instante.

No hay vacío, desolación, ni añoranza.

Soy una buscadora insaciable.
Busco atardeceres rosados y amaneceres de cobre.
Busco conversaciones sin formato, sin fecha de vencimiento.
Busco la piedra en la roca y la gota en el agua.

Soy una buscadora insaciable.
Busco en las profundidades y no en la superficie.
Busco tus relatos, sin ediciones, filtros ni reservas.
Busco tus secretos, aunque los hayas sepultado.

Busco la vida, no la espero sentada.
Para encontrar lo que busco dejo de buscarlo.

Soy una buscadora de historias.
Debo desafiarme para encontrarlas,
debo abrirme para recibirlas,
debo callar para oírlas,
pero debo haber vivido para escucharlas.

Para encontrar lo que busco dejo de buscarlo.
Para vivir la vida, dejo de anticiparla.

Soy una buscadora insaciable.
Busco inspiración en cada asfalto, en cada calle, en cada esquina.
Pero solo cuando dejo de buscarla, aparece como en un sueño;
sin preámbulo, sin lógica, sin tiempo.

Escrito por Yliana R.B.
De la Serie ¨Poemas para Sanar¨
19 Abril de 2016

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MOTMOT – El Guía

Me cuesta mucho no fijarme en los detalles. A veces no quisiera hacerlo, pero es inevitable.
Ocupe el asiento del copiloto en la van que me recogió en el hotel.

A la mitad de camino entre Playa del Carmen, Mx y las ruinas de Cobá, un tatuaje en el brazo del conductor-guía llamo mi atención. Al principio pensé que el tatuaje era de un colibrí; pájaro que siempre me emociona ver por su magia.

Sin pensarlo mucho, le dije al guía que me gustaba mucho el colibrí que tenia tatuado en el brazo.

El giro su cabeza levemente para verme y luego volvió a fijar su mirada en la vía, mientras me dijo: ¨No es un colibrí, es un MOTMOT. Su nombre en Maya Yucateco es -DOH-¨.

Le pedí al guía que me recordara su nombre. También le pedí que me explicara cual era su conexión con ese pájaro para habérselo tatuado en el brazo izquierdo. Volvió a mirarme con curiosidad, aunque la curiosa era yo. ¨Es el pájaro guía.¨, respondió. ¨Su nombre es onomatopéyico, porque cuando se comunica el sonido que hace, es como si dijera MOTMOT. A diferencia de la mayoría de los pájaros vive en los acantilados, entre cuevas y formaciones rocosas, no en los arboles. En algunos lugares lo llaman también el guarda barrancos. Siempre habita donde hay fuentes de agua y por eso fue de importancia vital para los Mayas porque el MOTMOT indicaba y guiaba el camino hacia los suministros de agua fresca y dulce.¨, continuó.

Perdí la noción del tiempo durante el trayecto. No solo estaba aprendiendo lo que representaba simbólicamente este hermoso pájaro de copete y corona azul turquesa, adicionalmente entre más me hablaba Carlos del pájaro, mas podía sentir la conexión energética entre Carlos y el MOTMOT; ambos fundiéndose en un solo ser.

Yo continuaba aprendiendo en medio del recorrido mientras algunos pasajeros dormían, otros estaban interesados en el relato desde el silencio y, a otros sencillamente les daba igual. A propósito, aprendí que la península de Yucatan es el segundo lugar de mayor biodiversidad de pájaros en el mundo luego de Colombia.

Mi guía era verdaderamente un MOTMOT. Sabia hilar su narrativa con pasión y conocimiento. Tuve la certeza de que Carlos no hacia su trabajo porque le tocará, en cambio era un guía natural, y en su trabajo lograba la máxima expresión de su ser. Es fácil observar cuando alguien esta en el lugar que le corresponde, cuando habita en su propósito. Me sentí muy afortunada de que MOTMOT hubiera sido mi guía ese día.

No bastando con el brazo izquierdo, me di cuenta que en el brazo derecho había otro tatuaje. Esta vez no tuve que preguntar. Mientras miraba el otro tatuaje tratando de descifrar que era, Carlos, me explicó: ¨OKAHE¨; simboliza el grito de guerra de los aztecas. ¨Significa, – hoy es buen día para morir- Por eso Yliana, no dejo nada para mañana. Mi filosofía es vivir el día intensamente. No se si mañana voy a despertar. La libertad del ser esta en su conciencia para preservar la vida.¨ añadió.

Yo entendía lo que él me estaba diciendo. Cuando dices – Hoy es un buen día para morir – implícitamente estas afirmando: -Estoy viviendo mi vida a plenitud y por ende puedo morir hoy-. Me sentí feliz de encontrar un corazón valiente, autentico y genuino en mi escapada por la Riviera Maya.

¨La libertad de ir (El MOTMOT) con la conciencia del ser, de que no somos eternos. Así como hay día, hay noche. Y por lo tanto como hay vida, hay muerte.¨, concluyó Carlos. En ese momento estábamos llegando a la entrada de Cobá.

Ese día fue particularmente mágico. Conocí a tres increíbles personas. Me vasto conocerlos poco, para reconocerlos en su grandeza. El guía MOTMOT uno de ellos. Le prometí a Carlos que escribiría un poema a partir de su relato sobre el pájaro guía. Me demoré un poco más de lo esperado (2 meses) y no escribí un poema sino un corto cuento . . . un cuento para sanar.

Espero que Carlos este disfrutando plenamente de su vida en pareja (recuerdo que estaba próximo a casarse cuando lo conocí). Estoy segura que su MOTMOT interno también lo guío hacia ese gran amor que lo hacia sonreír cada vez que se refería a ella.

Mi MOTMOT me tiene aquí, escribiendo.

Todos tenemos un MOTMOT; nuestro guía interno, aquel que siempre sabe y reconoce cual es el lugar que nos corresponde. Esa voz interior sabe con certeza dónde encontraremos abundante agua para saciar nuestro espíritu.

Te pregunto:
El MOTMOT ya pronunció su canto dentro de ti?

 

Escrito por Yliana R.B. Marzo 13 de 2016.

Serie: ¨Cuentos Cortos para sanar¨

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Cambiando de piel

Cambiar de piel no es fácil.
Duele, al dejar atrás aquello que alguna vez tanto añoramos.

Cambiar de piel no es sencillo.
Desafía, al integrar las experiencias a través del aprendizaje
y soltar aquello que ya no resuena en nuestro interior.

No podemos escoger el cuando ni el donde.
Cambiar de piel sencillamente acontece; paulatina e irreversiblemente.

Pensaba que cambiar de piel tenia que ver tan solo con el mañana;
con aquello que nos espera después de la transformación,
con los nuevos amaneceres y los inesperados despertares,
con lo que intuimos del futuro como cuando se avistan pájaros en alta mar.

Hoy entendí que para poder terminar de mutar,
es importante agradecer, a la piel que estoy dejando atrás;
honrando a aquellos que se han tallado, grabado o martillado en mi vida,
con cinceles de amistad, de pasión, de amor o de eternidad.

No puedo hacer el proceso de transformación total
si no miro una vez más hacia atrás,
dejando todo aquello que alguna vez me fue propio;
como el espejo del ser a través de su piel.

Dejar atrás no es olvidar nuestras experiencias.
Dejar atrás no es negar lo que vivimos alguna vez.

Dejar atrás es entender que hemos cambiado
y ese nuevo ser que se teje requiere otros desafíos,
nuevos aromas, nuevos senderos, inclusive nuevas espinas.

Agradezco todo lo que hoy hace parte de mí.
Todo, absolutamente todo.
Sin importar las cicatrices, agradezco cada beso
Sin importar las tristezas, agradezco tanto amor
Sin importar los duelos, agradezco la alegría de mi vida.
Sin importar tantas sonrisas, agradezco los reveses.

La vieja piel va quedando atrás, la que no puede seguir acompañándome.
Lo que no cabe, lo que me aprieta, lo que talla, lo que ya fue, deja de ser.

Estoy cambiando de piel y no me resisto.
Pero hoy a diferencia de ayer,
le agradezco a esa piel el haberme protegido,
contenido y consentido tanto.

Agradezco a esa piel haber resistido los inviernos y también los veranos.
Agradezco a esa piel haber sido parte de mi y haber residido en mi corazón.
Refrescándome en los desiertos y rescatándome de la ilusión de los oasis.

Bienvenida la piel que me corresponda para el próximo viaje,
para navegar con el viento en contra o a favor.
Dejo atrás la piel sembrada en tierra fértil y segura,
para abrazar el fuego perpetuo que se expande sin dirección.

La serpiente ha despertado después de la agotadora pausa.
El aire ya no es el mismo. El rojo ya no es el mismo color.
Comienza el movimiento ondulante en el que se asciende por la vida.
Cada vez mas cerca, cada vez mas cálido.
Cada vez mas cerca a mi misma.
Cada vez mas cerca a la creación.

Dejo atrás esa piel no para olvidar, sino para crecer.

Te honro. Te agradezco. Me despido.

La vieja piel se santifica elevándose como el incienso.
Algo nuevo comienza. Lo puedo sentir.
Nada me pertenece. Solo el instante.
Lo suelto todo. Solo me queda este momento.

Estoy cambiando de piel y no me resisto.
Lo que por tanto tiempo me silueteó, ya no me esculpe.
Lo que me antecede y que muchas veces me constituyó,
ya no hace eco en mí.

Todo se ha vuelto más simple, más claro.

Estoy cambiando de piel y no me resisto.

Hoy solo me define lo que me hace sonreír.

Escrito por Yliana R.B.
Serie ¨Mensajes y poemas para sanar¨ de Elizabell. Marzo 08 de 2016

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Sólo un café . . .

Sólo un cafe . .
Quiero tomarme ese café nuevamente.
Puede ser el primero o el último, jamás lo sabré.

Sentarme frente a un rostro desconocido, casi anónimo.
Escuchar por primera vez ese relato que aún no conozco.
Sorprenderme con una trama que no puedo anticipar.
Reírme de anécdotas que aún no me han hecho reír.

Quiero dejarme llevar por el tiempo sin medir el silencio.
Dejarme seducir por una conversación sin índice, ni prologo.
Quiero ser sorprendida por tus pensamientos,
emboscada por gestos que no logro descifrar.

Quiero tomarme un café donde no conozca ni el principio, ni el final.
Disfrutar de cerca tu mirada por primera vez.
Sentir como pavoneas tus alas cuando te acercas a mí.
Dejarme envestir por tu intención que no logrará esconderse.

Quiero sentirme atrapada por ese café una vez más.
Sentir que no quiero partir aunque no me corresponda estar ahí.
Ser yo misma; deleitándome en un eterno dialogo.
Expresarme sin esfuerzo, sin cautela, sin respuestas.

Quiero sentarme expectante,
no tener la certeza de que vas a llegar.
Quiero perderme en esa primera sonrisa,
no saber que me vas a amar.

Brindo por las primeras veces de todo lo que acontece.
No tenerte, no haberte tenido, no quererte tener.
Un café que puede ser tu bautizo o mi confirmación;
tu perdición o mi gloria.

Un café para los osados que atraviesan solos
el impredecible campo de la conquista.
Un café que nos llevara a la nada o al todo
y en el mejor de los casos a una plácida amistad.

Un café, un sólo café
Sin antecedentes, ni expectativas.
Sin pasado, ni futuro.
Tan sólo un café en mi ahora, en tu presente.

Y si el destino se encuentra de humor,
tal vez decida quedarme lentamente;
sólo mientras no te conozca lo suficiente,
sólo mientras no recuerdes mi nombre,
ni mi rostro, y mucho menos mi poesía.

Seré tuya mientras dure el cafe.
Escucharé a tu corazón en cada palabra,
comprenderé cada énfasis, cada intención.
Amaré tu vida; cada relato épico y
cada rincón ordinario.
Sonreiré cuando me hables de tu gran amor
y yo, en cambio no te hable del mío.

Te amaré porque así lo he decidido.
Un amor que dura un café.
Querrás ocultarte, pero fallarás.
No podrás tenerme porque al llegar al cafe dejaré de existir.
No me retendrás porque mi libertad al igual que el humo no se puede contener.
No podrás evadirme porque seré el espejo de tus anhelos y la voz de tus deseos.
No me abrazarás porque mi piel al igual que mi corazón se encuentran muy lejos de aquí.

Podrás escucharme, sentirme e inclusive conocerme porque ninguna verdad escapa
a lo que tiene un final.

Observarás cada detalle de mi rostro pero no lo podrás recordar.
Escucharás mis palabras resonar, deseando no sentirlas en ti.
Me iré justo en el momento en que hayas decidido quedarte.
Me confesarás lo inconfesable porque como el viento, llegué y me fui.

Solo un café entre tú y yo
Inédito, sagrado, finito.

Escrito por: Yliana R.B. Serie: “Amores Perdidos” 14 Feb 2016.

 

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El amor completo

El amor completo

He sido testigo del amor completo. Lo he visto una y otra vez. Algunas veces por fuera y otras por dentro. En el relato ajeno y en la experiencia interna.

Veo el amor completo en el caballero que después de un año, se pone su mejor traje para rendir tributo a su difunta esposa. En la mujer que honra a su esposo en sus recuerdos aun cuando él ya no esta presente. En los que piensan que nada es para siempre y sin embargo apuestan su vida para ganarlo o perderlo todo. En aquellos que al reconocerse vacíos buscan una segunda oportunidad o las que sean necesarias, añorando la gracia del desempate. En la derrota y en la gloria. En el águila que todo lo avista, que nunca descuida su nido, y sin embargo solo vuela sola.

El amor completo siempre manifestándose a nuestro alrededor. En lo grande, pero sobre todo en lo pequeño. Es la suave brisa que nos refresca cuando estamos sofocados. Es el agua de mar que nos alivia y cura aun cuando no somos consientes de las heridas en nuestra piel. Es el fuego que nos ilumina el camino en la oscuridad de la noche, y resplandece en nuestros corazones como una chispa cada vez que estamos en su presencia. Es la raíz que nos une a esta tierra, que es capaz de hacernos querer dejar una huella. Es lo que nos sostiene, como el tallo que sujeta a la flor sin lastimarla o las hojas que protegen el árbol al decorarlo.

En el amor completo no hay que pedir nada porque todo se entrega, todo esta dado. En el amor completo no hay mejor hogar que reposar sobre los brazos del otro, sin importar las circunstancias, sin importar la altitud, la latitud, el hemisferio y mucho menos las estaciones.

En un solo gesto, la vida entera. En una sola mirada, el amor completo. Aquel amor que honra todos los recuerdos porque le dieron razones para recordar. Amor completo, de principio a final. Sin pausas, sin tiempos, sin recesos, ni recreos. Amor completo, amor del bueno. Sin cláusulas, ni letra minúscula. Sin prorrogas, ni anexos.

Amor atemporal. Amor que no reclama ni exige porque ya es pleno. El amor completo, una y otra vez recreándose ante mis ojos. En cada esquina, en cada rincón de la vida. En cada pasaje recorrido o aun por recorrer. Lo veo, lo siento.

La máxima expresión humana del amor completo: La relación que tenemos con nosotros mismos. Nos amaremos incondicionalmente para no condicionar al otro. Honraremos el altar de nuestra presencia para enaltecer a quienes nos acompañan. Consentiremos y regocijaremos nuestro espíritu, para dar alegría y consuelo a los que nos rodean. Comprenderemos y atenderemos nuestras necesidades para poder servir y ayudar a quienes lo necesitan. Respetaremos nuestra palabra para poder comunicarnos con amor y gentileza.

Sácate a bailar, dedícate un poema, invítate a contemplar el atardecer, siente tu piel, guíñate el ojo, apóyate y valórate a ti mismo. Cuando hayas tenido la mejor cita que puedas tener contigo mismo, podrás observar el amor en el horizonte, en primer plano y también a media distancia. Solo al amarte, vivirás el amor completo. Solo al amarte, amaras de verdad al otro. Solo al regalarte el amor completo, soltaras las cadenas que te atan al mundo para entonces experimentar tu verdadera esencia y vivir de manera completa contigo mismo.

Vive el amor completo . . . aquel que solo puede habitar dentro de ti.

Yliana R.B

31 Dic 2015. De la serie “Elizabell: Mensajes para sanar”

MAR CAPCANA


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Para ser valiente . . . déjate ver.

Para ser valiente . . . déjate ver!

Llevo varios días pensando en el significado de la valentía. Quisiera pensar que la valentía es:

  • Ser quien eres.
  • Decir que estas triste cuando lo estas.
  • Compartir tu alegría cuando la sientes.
  • No guardar rencores ni prolongar silencios.
  • Renunciar a tu trabajo sin paracaídas, sin salva vidas.
  • Dejarlo todo por amor.
  • Haberlo hecho todo por amor.
  • Compartir tus más profundos miedos u anhelos a perfectos desconocidos.
  • Defender al que no esta presente.
  • Echarse un chiste sin saber contar chistes.
  • Llamar a alguien para saludarlo después de 5, 10, o 20 años.
  • Apoyar al débil.
  • Ponerle la cara a los suegros para pedir la mano o para divorciarse.
  • Soltar lo que mas quieres.
  • Enfrentar y vencer tus miedos sin heredarlos o endosárselos a otros.
  • Decirle a alguien que esta lindo, bonito, que se ve bien.
  • Despedirte de grandes amigos y darle la bienvenida a los nuevos.
  • Aceptar que nos gusta algo bien cursi o bien lobo.
  • Decir NO SE.
  • Decir NO.
  • Decir SI.
  • Aceptar cuando uno la embarra.
  • No suponer, preguntar.
  • Hacer el oso a conciencia.
  • Repetir el mal chiste.
  • Dar reversa, poner freno. O apagar.
  • Dejar atrás una buena vida en busca de una extraordinaria.
    Y por si quedan dudas:
    – Pensar seriamente en asistir a un campamento de MMA- Mu Thai – Kravmaga en Tailandia con un grupo de 20 entrenadores físicos profesionales (Sin uno serlo) para entrenar 8 horas diarias por 15 días y buscar sobrevivir en el intento. Aclaro: estando un poco . . . bastante fuera de forma.
    – Confesar que no sabia escribir Muay Thai y me toco buscar en google.

Ser valiente es enfrentarte a ti mismo, mirarte de frente y mirarte de cerca. No tiene que ver con los otros, tiene que ver con uno mismo.

Déjate ver! . . . verdaderamente déjate ver. Déjame ver tu piel tersa y también tus cicatrices.
Déjate ver sin maquillaje, déjate ver sin cargos, ni rótulos, sin títulos.
Déjame ver tus triunfos y también tus derrotas.
Déjate ver con tus arrugas, con tu sonrisa, con tus canas, con tu torpeza.
Déjate ver con tus dones, con tus virtudes, con tu magia, con las preguntas a las que aun no has encontrado respuesta.
Déjate ver un poco mas desnudo, menos abrigado, menos protegido.

Para verte valiente, déjame ver tus miedos.
Para verte valiente, déjame ver que tan vulnerable eres.

El valiente viaja sin brújula y ligero de equipaje.
El valiente se deslumbra ante la sorpresa y sonríe ante el vacío.

Escrito por Yliana R.B. De la serie “Mensajes de Elizabell” 30 Nov/15

 

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