ELIZABELL healing tales

historias que inspiran, mensajes que sanan

DE VUELTA A CASA


9 comentarios

De vuelta a casa

Iba en el avión de regreso a casa. Mi cuerpo, bastante agotado por los últimos días de largas jornadas de trabajo y una condición de salud; nada grave pero incomoda que me ha acompañado los últimos dos meses, me pedía reposo. Haber dormido las seis horas del vuelo me hubiera recargado lo suficiente pero hoy una extraña sincronía divina decidió que no era hora de descansar, por lo menos no para el cuerpo.

Confieso que tengo una costumbre obsesiva cuando realizó el web check in para cualquier viaje que realizo sola y sobre todo si no son viajes cortos. Busco espacios desocupados en las filas de mucho más atrás, con el objetivo de conseguir una ubicación donde no tenga acompañantes a mi lado. La mayoría de las veces logro mi cometido: estar sola en una fila de dos o tres puestos con todo el espacio disponible para mi; disfrutando la mayor comodidad de todas: la privacidad. Una privacidad que ni siquiera la primera clase; a la que no puedo acceder, puede ofrecer.

Pero hoy no tuve suerte. El vuelo iba totalmente lleno. No solo fui premiada con un compañero de fila de gran contextura física, sino que yo escogí la ventana pensando que no vendría nadie a mi lado, cuando en vuelos largos siempre prefiero el pasillo. Si! soy obsesiva; a veces pienso en detalles que dudo la mayoría de las personas entren a considerar. No me gusta sentir que el movimiento de mi cuerpo pueda ser restringido o limitado de forma alguna, menos en un vuelo donde mi segunda obsesión es mantenerme hidratada, me implica ir reiterativamente al baño.

A pesar de haber estado a punto de quedarme dormida un par de veces, las ganas de ir al baño eran mas fuertes que la necesidad de dormir. Incómodamente sentada en el puesto de la ventana del corredor lateral izquierdo en la penúltima fila del avión espere pacientemente a que sirvieran el refrigerio con la esperanza de que mi compañero de viaje quien parecía anclado en su sueño que destilaba alcohol buscando recuperarse de una fuerte resaca, despertara. Afortunadamente para mi, la resaca de mi compañero de viaje era de las que se apaciguan con la comida y por lo tanto el encanto del plato desabrido y poco apetitoso de pasta con crema de leche que estaban sirviendo, fue suficiente para levantar al personaje del coma en el que se encontraba. Al instante en que abrió los ojos, le pedí permiso saliendo estrepitosamente del pequeño corral aéreo en el que me sentía atrapada.

Al regresar a mi puesto después de haber descansado mi urgencia en el baño y de haberme estirado unos minutos (obsesión aérea # 3) me sorprendió que las ganas de dormir me hubieran abandonado. En esta ocasión no saque mi portátil para escribir como hago de costumbre cuando tengo cualquier espacio de tiempo libre, sino que me antoje de ver una película a pesar de que mi gran afición por el cine y la televisión no le logran ganar normalmente a mi necesidad de escribir. Siempre he sido amante de las historias románticas o ¨Chick Flicks¨ como han sido bautizadas erróneamente, porque quiero pensar que el romanticismo no es una expresión exclusivamente femenino. Escogí la película rápidamente cuando vi a Emilia Clarke como protagonista. Seamos honestos solo reconozco a Emilia por su papel de Daenerys Targaryen en ¨Game of Thrones¨; lo cual me basta y me sobra teniendo en cuenta que soy Fan de esta serie de televisión. A Sam Clattin lo reconocí por su papel secundario en alguna de las sagas de ¨The Hunger Games¨. Pero el titulo enseguida me conectó: ¨Me before you¨ e inmediatamente recordé la celebre frase de Heráclito de Efeso: Nadie se baña dos veces en el mismo río. A pesar de haber escuchado por primera vez esa frase siendo muy joven seguramente en alguna clase de filosofía en el colegio, las palabras quedaron absolutamente grabadas en mi. Seguramente mi alma anticipo que algún día sabría de que estaba hablando Heráclito y más aun tendría mi propia versión del cambio y la transformación: Así como cada experiencia que vivimos es única e irrepetible, nadie es el mismo en los diferentes puntos de tiempo del espiral de su vida.

¨Me before you¨, titulo traducido al español como ¨Yo antes de ti¨, me cautivó desde el principio. El pequeño corral al que estaría confinada un par de horas más, se convirtió en una maravillosa proyección dentro de la nueva e inesperada sala de cine para el alma. Durante casi dos horas dejaron de importar los ronquidos de mi compañero y la inmovilidad forzada de mis extremidades. No importó la necesidad de ir al baño, ni la hidratación y mucho menos el estiramiento. El paquete de Kleenex que por mi rinitis siempre cargo conmigo no vasto para apaciguar las lagrimas que como agua de rocío no paraban de deslizarse por mi rostro.

Recordé el amor.

Recordé que fue el poder extraordinario del amor, lo que nos dio la fuerza a quien fue mi esposo y compañero de vida por casi una década, y a mí, para separarnos el año pasado a pesar del profundo amor que nos unía. En mi experiencia no existe nada más sublime y elevado que el adiós y la libertad desde el amor. Recordé también al ver la película que la energía del amor en todas sus manifestaciones me mueve y me expande de una manera profunda e ilimitada como nada más lo logra hacer en este mundo. El movimiento interno de mi corazón fue contundente y súbito; un fuerte ataque al corazón que da vida y expansión me tomo por sorpresa esa mañana.

Yo no lloraba por mi separación, ni por la tristeza del desamor. Lloraba porque esa historia entre Louisa Clark y William Traynor era genuina, era real sin importar si haya sido verdadera. Cuando veo manifestarse la energía del amor en su expresión más pura sin importar si se trata del amor de pareja o entre hermanos y amigos, sin importar si se trata de una historia de la vida real, o una plasmada a través de la literatura o de la pantalla, siempre y sin excepción algo muy profundo se mueve en mi interior. Es la fuerza de energía más poderosa que habita dentro de mi y la descubrí o más bien, hice conciencia de ella tarde; hace cuatro años cuando comencé a recorrer mi propio camino de vida.

¨Me before you¨ probablemente no sea nominada para los premios Oscar, aunque me encantaría ver a Emilia y a Sam nominados por tan honesta y sublime actuación, pero estoy segura que muchas personas que vean esta película van a sentir, van a recordar, van a amar la vida aun más. Para todo aquel que como yo sea un romántico en cada centímetro de su piel, les recomiendo ampliamente esta película. Yo sentí, recordé y soñé. Yo creó en el amor y entre más avanzó en el camino de la vida más creo en el amor. Al ver el amor, veo el sentido de la vida. Al ver el desamor, recuerdo que lo único que vale la pena es el amor. Esa gentileza en la mirada de quien ama verdaderamente . . . nos eleva a la divinidad de quienes verdaderamente somos. Hoy sentí como esa energía llego a mi para hacerme recordar quien verdaderamente soy.

Al igual que Louise Clark y Will, yo ya no soy la misma que fui alguna vez. Muchas experiencias y vivencias han marcado el ¨Yo después de algo¨. No soy la misma de hace diez, cinco años y mucho menos soy la misma de hace un año cuando decidí aceptar despedirme de quien hasta hoy sigue siendo aun mi gran amor, siendo esta la decisión mas difícil y dolorosa de mi vida. El ultimo capitulo de mi vida fácilmente se podría llamar ¨Yo después de Ram¨. Sin embargo el mayor cambio y transformación que se dio en mi no fue a causa del sufrimiento, del dolor, y del proceso de luto inevitable que conlleva naturalmente una separación. No! la mayor transformación en mi se dio porque cada uno tenia una camino que recorrer y ese camino personal e individual ya no lo podíamos transitar juntos, no por lo menos esta vez. Al haber recorrido el camino que me corresponde a mi y a nadie mas en el ultimo año, mi vida se ha expandido de formas maravillosas que jamas hubiera podido anticipar o imaginar. Si, he dejado personas, experiencias, hábitos y emociones atrás, pero sobre todo he dejado atrás las partes de mi que ya no eran mías. La único que me dio la claridad y certeza de que estaba haciendo lo correcto para mi, era mi propósito de vida, no solo el haberlo encontrado sino el estarlo transitando. En mi opinión, lo importante en el proceso de evolución y crecimiento personal no son los aprendizajes derivados del dolor o el sufrimiento que inevitablemente hacen parte de la experiencia humana. Lo importante es que todo lo que hemos vivido; malo o bueno, placentero o doloroso, planeado o sorpresivo, vale la pena vivirlo cuando nos lleva a encontrar nuestro propósito o misión de vida. Habitando el propósito de vida, la vida sabe diferente.

Louise Clark representa para Will, el amor en su forma más pura. En su concepto más sencillo y divino, es aquella quien logra hacerlo sonreír después de que un desafortunado accidente lo deja cuadraplejico. Todo lo que nos hace sonreír en la vida se encuentra en el camino del propósito. Siempre y sin excepción cuando recorremos el camino del propósito de vida esto hace sonreír a nuestro espíritu. Sea lo que esto sea para cada quien de manera única e irrepetible porque cada persona representa un río en si mismo. Si se van a ver la película no lean el siguiente párrafo porque sin esa intención les dañaría la película.

Las excéntricas medias que Will le regala a Clark en su cumpleaños representan la comprensión verdadera de quien es el otro. No de quien queramos que sea, sino de quien verdaderamente es. Hay una gran diferencia que en la vida practica se nos confunde de manera permanente tanto en nuestra relación e interacción con los demás pero sobre todo en la relación con nosotros mismos. No aceptamos a los otros como verdaderamente son, queremos que sean la proyección que nosotros tenemos de ellos. Lamentablemente nadie puede al mejor expresión de quien es ni alcanzar su plenitud si lleva una vida prestada y no logra expresarse en la realidad de quien verdaderamente es. En el ámbito de la realización personal solo podemos llegar a ser nuestra máxima al descubrir y ser quien verdaderamente somos sin importar las expectativas, cadenas o cargas del mundo que nos rodea. La única carta que Will escribe a Louise Clark en vida para ser leída por ella después de que el abandona esta vida a través de la Eutanasia, contiene un único y poderoso mensaje para ella: VIVE, no te gastes un solo minuto de tu vida en vivir lo que no eres. VIVE el mayor potencial de lo que puedes llegar a ser. Antes de su accidente Will vivió una vida plena, manifestado su máxima expresión y potencial para luego haber sido avasallado no por la moto que lo atropello sino por el amor.

Después de verme y sufrir el final de la película me quedó una pregunta dura y amarga: ?Porque Will no elige vivir, si amaba realmente a Clark? mi respuesta es la siguiente: Porque hasta para amar bien debes ser tu quien verdaderamente eres.

Desde hace unos meses sentí el llamado a llevar mis practica como consejera espiritual y consultora de Registros Akashicos en el ámbito privado a otro nivel más colectivo realizando mi primer taller denominado REENCUENTRO INFINITO Contigo Mismo. Quiero que todos sin excepción vivamos y alcancemos nuestro propósito de vida. Quiero que seamos quien verdaderamente somos disfrutando de nuestro mayor potencial. Convirtiéndonos en la mejor versión de nosotros mismos, seremos mejores personas, mejores parejas, amigos, hijos, hermanos y sobre todo mejores consejeros para nosotros mismos. Habitando el propósito se siente y se experimenta la vida a plenitud porque no hay miedo ni temor, tan solo certeza, grandeza interior, expansión personal, solo amor.

Por supuesto que espero algún día volverme a enamorar. Pero deseo que cuando eso acontezca yo sea la mejor versión de mi misma, mi mayor expresión. Para cuando llegue nuevamente el amor a tocar a mi puerta quiero ser YO a plenitud. Quiero amar desde quien verdaderamente soy. Quien soy? Soy una soñadora y una romántica declarada, lloró fácilmente viendo películas, río con facilidad, me conmueven las emociones genuinas y profundas, me conmueve la vida en todas sus formas, amo la naturaleza, disfruto escuchar los relatos y las historias las personas, me encanta la comida aunque después de una cirugía que me van a realizar en cuatro días esa fiesta se acabo, y tendré que incorporar definitivamente un estilo de vida mucho mas saludable. Valoró la libertad por encima de todas las cosas, disfruto hablar con mis amigos, quiero dedicar mi vida a expandir mi entendimiento y conciencia en relación a la existencia humana y compartir ese conocimiento ampliamente para contribuir a que podamos disfrutar mas plenamente de esta experiencia llamada vida . . . ahhhh y mi mejor plan es escribir al frente del mar porque en mi proceso de descubrimiento personal me descubrí escritora.

Ahora si me voy a dormir, aun me queda una hora de vuelo . . . aunque pensándolo bien la vista del horizonte sobre la cordillera de los Andes esta increíble. Es posible que el querer de mi espíritu sea deleitarme con esta vista por ultima y única vez porque como toda experiencia en la vida será irrepetible. Dormiré cuando llegue a casa porque una vez más la contemplación que sacia a mi espíritu le ganará al cansancio que quiere vencer a mi cuerpo. Siempre soy feliz cuando no me toca nadie en el asiento de al lado del avión para poder dormir cómoda y plácidamente. Hoy agradezco al compañero de al lado el haber ocupado ese asiento. Es probable que de no haber sido así, me hubiera dormido de tiempo completo y solo hasta ahora me estuviera despertando para entonces ir al baño. Después de las inevitables lagrimas, el ¨Chick Flick¨ me llevo a sonreír porque recordé lo mucho que creo en el amor y lo feliz que soy de estar recorriendo mi propio camino y por eso mientras observó la grandeza de las altiplanicies lationamericanas, escribo este texto para compartir algo que sentí pero sobre todo la emoción que me produce saber que todos sin excepción tenemos un propósito y ese propósito es el verdadero elixir de la vida. me encuentro de vuelta a casa, pero el verdadero camino para regresar a nuestra casa es encontrando nuestro proposito.

Para mayor información sobre mi próximo taller REENCUENTRO INFINITO Contigo Mismo, diseñado para acercarte, descubrir y o avanzar aun mas en el propósito de vida escríbeme a reencuentroinfinito@gmail.com / elizabellhealingstuadio@gmail.com o visita mi website: https://elizabellhealingtales.com/taller-reencuentro-infinito-bogota-17-sep-2016/

Deseo que encuentres tu propósito como los rios al mar.

Escrito por: Yliana R.B
01 Sep 2016

thumb_DSC_0236_1024


2 comentarios

Soy una buscadora

Soy una buscadora

Hoy, piso asfalto que me conoce por primera vez.
Recorro calles con las que no tengo historia,
esquinas que no recuerdan mi rostro.
Camino nuevos pasos sobre una alfombra tejida en el instante.

No hay vacío, desolación, ni añoranza.

Soy una buscadora insaciable.
Busco atardeceres rosados y amaneceres de cobre.
Busco conversaciones sin formato, sin fecha de vencimiento.
Busco la piedra en la roca y la gota en el agua.

Soy una buscadora insaciable.
Busco en las profundidades y no en la superficie.
Busco tus relatos, sin ediciones, filtros ni reservas.
Busco tus secretos, aunque los hayas sepultado.

Busco la vida, no la espero sentada.
Para encontrar lo que busco dejo de buscarlo.

Soy una buscadora de historias.
Debo desafiarme para encontrarlas,
debo abrirme para recibirlas,
debo callar para oírlas,
pero debo haber vivido para escucharlas.

Para encontrar lo que busco dejo de buscarlo.
Para vivir la vida, dejo de anticiparla.

Soy una buscadora insaciable.
Busco inspiración en cada asfalto, en cada calle, en cada esquina.
Pero solo cuando dejo de buscarla, aparece como en un sueño;
sin preámbulo, sin lógica, sin tiempo.

Escrito por Yliana R.B.
De la Serie ¨Poemas para Sanar¨
19 Abril de 2016

MOTMOTULTIMO.001


4 comentarios

MOTMOT – El Guía

Me cuesta mucho no fijarme en los detalles. A veces no quisiera hacerlo, pero es inevitable.
Ocupe el asiento del copiloto en la van que me recogió en el hotel.

A la mitad de camino entre Playa del Carmen, Mx y las ruinas de Cobá, un tatuaje en el brazo del conductor-guía llamo mi atención. Al principio pensé que el tatuaje era de un colibrí; pájaro que siempre me emociona ver por su magia.

Sin pensarlo mucho, le dije al guía que me gustaba mucho el colibrí que tenia tatuado en el brazo.

El giro su cabeza levemente para verme y luego volvió a fijar su mirada en la vía, mientras me dijo: ¨No es un colibrí, es un MOTMOT. Su nombre en Maya Yucateco es -DOH-¨.

Le pedí al guía que me recordara su nombre. También le pedí que me explicara cual era su conexión con ese pájaro para habérselo tatuado en el brazo izquierdo. Volvió a mirarme con curiosidad, aunque la curiosa era yo. ¨Es el pájaro guía.¨, respondió. ¨Su nombre es onomatopéyico, porque cuando se comunica el sonido que hace, es como si dijera MOTMOT. A diferencia de la mayoría de los pájaros vive en los acantilados, entre cuevas y formaciones rocosas, no en los arboles. En algunos lugares lo llaman también el guarda barrancos. Siempre habita donde hay fuentes de agua y por eso fue de importancia vital para los Mayas porque el MOTMOT indicaba y guiaba el camino hacia los suministros de agua fresca y dulce.¨, continuó.

Perdí la noción del tiempo durante el trayecto. No solo estaba aprendiendo lo que representaba simbólicamente este hermoso pájaro de copete y corona azul turquesa, adicionalmente entre más me hablaba Carlos del pájaro, mas podía sentir la conexión energética entre Carlos y el MOTMOT; ambos fundiéndose en un solo ser.

Yo continuaba aprendiendo en medio del recorrido mientras algunos pasajeros dormían, otros estaban interesados en el relato desde el silencio y, a otros sencillamente les daba igual. A propósito, aprendí que la península de Yucatan es el segundo lugar de mayor biodiversidad de pájaros en el mundo luego de Colombia.

Mi guía era verdaderamente un MOTMOT. Sabia hilar su narrativa con pasión y conocimiento. Tuve la certeza de que Carlos no hacia su trabajo porque le tocará, en cambio era un guía natural, y en su trabajo lograba la máxima expresión de su ser. Es fácil observar cuando alguien esta en el lugar que le corresponde, cuando habita en su propósito. Me sentí muy afortunada de que MOTMOT hubiera sido mi guía ese día.

No bastando con el brazo izquierdo, me di cuenta que en el brazo derecho había otro tatuaje. Esta vez no tuve que preguntar. Mientras miraba el otro tatuaje tratando de descifrar que era, Carlos, me explicó: ¨OKAHE¨; simboliza el grito de guerra de los aztecas. ¨Significa, – hoy es buen día para morir- Por eso Yliana, no dejo nada para mañana. Mi filosofía es vivir el día intensamente. No se si mañana voy a despertar. La libertad del ser esta en su conciencia para preservar la vida.¨ añadió.

Yo entendía lo que él me estaba diciendo. Cuando dices – Hoy es un buen día para morir – implícitamente estas afirmando: -Estoy viviendo mi vida a plenitud y por ende puedo morir hoy-. Me sentí feliz de encontrar un corazón valiente, autentico y genuino en mi escapada por la Riviera Maya.

¨La libertad de ir (El MOTMOT) con la conciencia del ser, de que no somos eternos. Así como hay día, hay noche. Y por lo tanto como hay vida, hay muerte.¨, concluyó Carlos. En ese momento estábamos llegando a la entrada de Cobá.

Ese día fue particularmente mágico. Conocí a tres increíbles personas. Me vasto conocerlos poco, para reconocerlos en su grandeza. El guía MOTMOT uno de ellos. Le prometí a Carlos que escribiría un poema a partir de su relato sobre el pájaro guía. Me demoré un poco más de lo esperado (2 meses) y no escribí un poema sino un corto cuento . . . un cuento para sanar.

Espero que Carlos este disfrutando plenamente de su vida en pareja (recuerdo que estaba próximo a casarse cuando lo conocí). Estoy segura que su MOTMOT interno también lo guío hacia ese gran amor que lo hacia sonreír cada vez que se refería a ella.

Mi MOTMOT me tiene aquí, escribiendo.

Todos tenemos un MOTMOT; nuestro guía interno, aquel que siempre sabe y reconoce cual es el lugar que nos corresponde. Esa voz interior sabe con certeza dónde encontraremos abundante agua para saciar nuestro espíritu.

Te pregunto:
El MOTMOT ya pronunció su canto dentro de ti?

 

Escrito por Yliana R.B. Marzo 13 de 2016.

Serie: ¨Cuentos Cortos para sanar¨

YLIANA -93


Deja un comentario

Cambiando de piel

Cambiar de piel no es fácil.
Duele, al dejar atrás aquello que alguna vez tanto añoramos.

Cambiar de piel no es sencillo.
Desafía, al integrar las experiencias a través del aprendizaje
y soltar aquello que ya no resuena en nuestro interior.

No podemos escoger el cuando ni el donde.
Cambiar de piel sencillamente acontece; paulatina e irreversiblemente.

Pensaba que cambiar de piel tenia que ver tan solo con el mañana;
con aquello que nos espera después de la transformación,
con los nuevos amaneceres y los inesperados despertares,
con lo que intuimos del futuro como cuando se avistan pájaros en alta mar.

Hoy entendí que para poder terminar de mutar,
es importante agradecer, a la piel que estoy dejando atrás;
honrando a aquellos que se han tallado, grabado o martillado en mi vida,
con cinceles de amistad, de pasión, de amor o de eternidad.

No puedo hacer el proceso de transformación total
si no miro una vez más hacia atrás,
dejando todo aquello que alguna vez me fue propio;
como el espejo del ser a través de su piel.

Dejar atrás no es olvidar nuestras experiencias.
Dejar atrás no es negar lo que vivimos alguna vez.

Dejar atrás es entender que hemos cambiado
y ese nuevo ser que se teje requiere otros desafíos,
nuevos aromas, nuevos senderos, inclusive nuevas espinas.

Agradezco todo lo que hoy hace parte de mí.
Todo, absolutamente todo.
Sin importar las cicatrices, agradezco cada beso
Sin importar las tristezas, agradezco tanto amor
Sin importar los duelos, agradezco la alegría de mi vida.
Sin importar tantas sonrisas, agradezco los reveses.

La vieja piel va quedando atrás, la que no puede seguir acompañándome.
Lo que no cabe, lo que me aprieta, lo que talla, lo que ya fue, deja de ser.

Estoy cambiando de piel y no me resisto.
Pero hoy a diferencia de ayer,
le agradezco a esa piel el haberme protegido,
contenido y consentido tanto.

Agradezco a esa piel haber resistido los inviernos y también los veranos.
Agradezco a esa piel haber sido parte de mi y haber residido en mi corazón.
Refrescándome en los desiertos y rescatándome de la ilusión de los oasis.

Bienvenida la piel que me corresponda para el próximo viaje,
para navegar con el viento en contra o a favor.
Dejo atrás la piel sembrada en tierra fértil y segura,
para abrazar el fuego perpetuo que se expande sin dirección.

La serpiente ha despertado después de la agotadora pausa.
El aire ya no es el mismo. El rojo ya no es el mismo color.
Comienza el movimiento ondulante en el que se asciende por la vida.
Cada vez mas cerca, cada vez mas cálido.
Cada vez mas cerca a mi misma.
Cada vez mas cerca a la creación.

Dejo atrás esa piel no para olvidar, sino para crecer.

Te honro. Te agradezco. Me despido.

La vieja piel se santifica elevándose como el incienso.
Algo nuevo comienza. Lo puedo sentir.
Nada me pertenece. Solo el instante.
Lo suelto todo. Solo me queda este momento.

Estoy cambiando de piel y no me resisto.
Lo que por tanto tiempo me silueteó, ya no me esculpe.
Lo que me antecede y que muchas veces me constituyó,
ya no hace eco en mí.

Todo se ha vuelto más simple, más claro.

Estoy cambiando de piel y no me resisto.

Hoy solo me define lo que me hace sonreír.

Escrito por Yliana R.B.
Serie ¨Mensajes y poemas para sanar¨ de Elizabell. Marzo 08 de 2016

FOTO CAFE 3


1 comentario

Sólo un café . . .

Sólo un cafe . .
Quiero tomarme ese café nuevamente.
Puede ser el primero o el último, jamás lo sabré.

Sentarme frente a un rostro desconocido, casi anónimo.
Escuchar por primera vez ese relato que aún no conozco.
Sorprenderme con una trama que no puedo anticipar.
Reírme de anécdotas que aún no me han hecho reír.

Quiero dejarme llevar por el tiempo sin medir el silencio.
Dejarme seducir por una conversación sin índice, ni prologo.
Quiero ser sorprendida por tus pensamientos,
emboscada por gestos que no logro descifrar.

Quiero tomarme un café donde no conozca ni el principio, ni el final.
Disfrutar de cerca tu mirada por primera vez.
Sentir como pavoneas tus alas cuando te acercas a mí.
Dejarme envestir por tu intención que no logrará esconderse.

Quiero sentirme atrapada por ese café una vez más.
Sentir que no quiero partir aunque no me corresponda estar ahí.
Ser yo misma; deleitándome en un eterno dialogo.
Expresarme sin esfuerzo, sin cautela, sin respuestas.

Quiero sentarme expectante,
no tener la certeza de que vas a llegar.
Quiero perderme en esa primera sonrisa,
no saber que me vas a amar.

Brindo por las primeras veces de todo lo que acontece.
No tenerte, no haberte tenido, no quererte tener.
Un café que puede ser tu bautizo o mi confirmación;
tu perdición o mi gloria.

Un café para los osados que atraviesan solos
el impredecible campo de la conquista.
Un café que nos llevara a la nada o al todo
y en el mejor de los casos a una plácida amistad.

Un café, un sólo café
Sin antecedentes, ni expectativas.
Sin pasado, ni futuro.
Tan sólo un café en mi ahora, en tu presente.

Y si el destino se encuentra de humor,
tal vez decida quedarme lentamente;
sólo mientras no te conozca lo suficiente,
sólo mientras no recuerdes mi nombre,
ni mi rostro, y mucho menos mi poesía.

Seré tuya mientras dure el cafe.
Escucharé a tu corazón en cada palabra,
comprenderé cada énfasis, cada intención.
Amaré tu vida; cada relato épico y
cada rincón ordinario.
Sonreiré cuando me hables de tu gran amor
y yo, en cambio no te hable del mío.

Te amaré porque así lo he decidido.
Un amor que dura un café.
Querrás ocultarte, pero fallarás.
No podrás tenerme porque al llegar al cafe dejaré de existir.
No me retendrás porque mi libertad al igual que el humo no se puede contener.
No podrás evadirme porque seré el espejo de tus anhelos y la voz de tus deseos.
No me abrazarás porque mi piel al igual que mi corazón se encuentran muy lejos de aquí.

Podrás escucharme, sentirme e inclusive conocerme porque ninguna verdad escapa
a lo que tiene un final.

Observarás cada detalle de mi rostro pero no lo podrás recordar.
Escucharás mis palabras resonar, deseando no sentirlas en ti.
Me iré justo en el momento en que hayas decidido quedarte.
Me confesarás lo inconfesable porque como el viento, llegué y me fui.

Solo un café entre tú y yo
Inédito, sagrado, finito.

Escrito por: Yliana R.B. Serie: “Amores Perdidos” 14 Feb 2016.

 

DSC07157


1 comentario

El amor completo

El amor completo

He sido testigo del amor completo. Lo he visto una y otra vez. Algunas veces por fuera y otras por dentro. En el relato ajeno y en la experiencia interna.

Veo el amor completo en el caballero que después de un año, se pone su mejor traje para rendir tributo a su difunta esposa. En la mujer que honra a su esposo en sus recuerdos aun cuando él ya no esta presente. En los que piensan que nada es para siempre y sin embargo apuestan su vida para ganarlo o perderlo todo. En aquellos que al reconocerse vacíos buscan una segunda oportunidad o las que sean necesarias, añorando la gracia del desempate. En la derrota y en la gloria. En el águila que todo lo avista, que nunca descuida su nido, y sin embargo solo vuela sola.

El amor completo siempre manifestándose a nuestro alrededor. En lo grande, pero sobre todo en lo pequeño. Es la suave brisa que nos refresca cuando estamos sofocados. Es el agua de mar que nos alivia y cura aun cuando no somos consientes de las heridas en nuestra piel. Es el fuego que nos ilumina el camino en la oscuridad de la noche, y resplandece en nuestros corazones como una chispa cada vez que estamos en su presencia. Es la raíz que nos une a esta tierra, que es capaz de hacernos querer dejar una huella. Es lo que nos sostiene, como el tallo que sujeta a la flor sin lastimarla o las hojas que protegen el árbol al decorarlo.

En el amor completo no hay que pedir nada porque todo se entrega, todo esta dado. En el amor completo no hay mejor hogar que reposar sobre los brazos del otro, sin importar las circunstancias, sin importar la altitud, la latitud, el hemisferio y mucho menos las estaciones.

En un solo gesto, la vida entera. En una sola mirada, el amor completo. Aquel amor que honra todos los recuerdos porque le dieron razones para recordar. Amor completo, de principio a final. Sin pausas, sin tiempos, sin recesos, ni recreos. Amor completo, amor del bueno. Sin cláusulas, ni letra minúscula. Sin prorrogas, ni anexos.

Amor atemporal. Amor que no reclama ni exige porque ya es pleno. El amor completo, una y otra vez recreándose ante mis ojos. En cada esquina, en cada rincón de la vida. En cada pasaje recorrido o aun por recorrer. Lo veo, lo siento.

La máxima expresión humana del amor completo: La relación que tenemos con nosotros mismos. Nos amaremos incondicionalmente para no condicionar al otro. Honraremos el altar de nuestra presencia para enaltecer a quienes nos acompañan. Consentiremos y regocijaremos nuestro espíritu, para dar alegría y consuelo a los que nos rodean. Comprenderemos y atenderemos nuestras necesidades para poder servir y ayudar a quienes lo necesitan. Respetaremos nuestra palabra para poder comunicarnos con amor y gentileza.

Sácate a bailar, dedícate un poema, invítate a contemplar el atardecer, siente tu piel, guíñate el ojo, apóyate y valórate a ti mismo. Cuando hayas tenido la mejor cita que puedas tener contigo mismo, podrás observar el amor en el horizonte, en primer plano y también a media distancia. Solo al amarte, vivirás el amor completo. Solo al amarte, amaras de verdad al otro. Solo al regalarte el amor completo, soltaras las cadenas que te atan al mundo para entonces experimentar tu verdadera esencia y vivir de manera completa contigo mismo.

Vive el amor completo . . . aquel que solo puede habitar dentro de ti.

Yliana R.B

31 Dic 2015. De la serie “Elizabell: Mensajes para sanar”